viernes, 16 de mayo de 2014

Buenos días desde la cornisa del octavo D de "Distancia".

No son buenos días, pero aquí somos muy educados.
Se nos abre el apetito y nosotros en cambio cerramos los ojos para volver al amor.
Nos dormimos hasta que vuelve a ser de noche y entonces nos metemos los dedos hasta el fondo, hasta las cosquillas, hasta volver a recordar que las ganas de morir y de ti (que se unen como una sola idea) no se han ido.
Encendemos un cigarro. Y luego otro. Y así hasta que los cuatro paquetes de la mesilla se acaban. Y escribimos mucho. Toda la noche hasta que nos dan las siete de nuevo, y cuando empieza a salir el sol nos volvemos a dormir. Que no hay cojones de cambiar nada.

Que no queremos que cambie ningún rito, que vayas a volver y nos pilles en el parque. Viviendo. De una puta vez.


No hay comentarios:

Publicar un comentario